AVISO IMPORTANTE:
Todos los personajes que aparecen en este blog, así como sus ciudades de destino, son ficticios.
Sólo es real la existencia de los toletes: todos aquellos instrumentos, verbos, adjetivos, objetos de uso común, hechos tanto de carne y hueso como de plástico, madera, aleaciones de metal y finísima arena.
También nosotros estamos hechos del mismo material que los toletes

domingo, 6 de enero de 2008

sí pero no

Lo que creo que le pasa a El sueño de Casandra es que Woody Allen se despista un poco cuando sus protagonistas no son asquerosamente pijos. Algo que me gustaba de todas sus anteriores pelis era pensar ¿cómo puede pagarse ese tío un loft con vistas a Central Park con esa mierda de trabajo? La respuesta es: porque Woody Allen entiende de ese tipo de vida. Aquí se las tiene que ingeniar con dos tirados como de guión de Ken Loach extrapolados a la campiña de Jane Austen y forzados a filosofar en talleres grasientos sobre la tragedia de vivir. Y claro, no es lo mismo.

También le pasa que a ratos parece un deja vu de Match Point venido a menos. Algo así como las escenas descartadas. Y te encuentras la operaza in crescendo en los momentos más deja vuísticos, así que no haces más que pensar por dentro: “que no compres el barco” “que no pares el coche” “que dejes de apostar” “que no te líes con la actriz”, y además, ya sabemos desde Match Point que en la vida es mucho más importante tener suerte que talento, y estos dos no tienen ni lo uno ni lo otro.

Por si fuera poco no está Scarlett, y a la rubia que la sustituye no nos apetece tanto regalarle bolsos de miles de dólares. Así que sí, pero no. Lo que me da miedo de verdad es imaginar a nuestra Pé y nuestro Bardem en ese trance. Que me quede como estoy.

Mañana otra vez fiesta. Madre mía.

2 comentarios:

individuo kane dijo...

En "Scoop" era el cumpleaños de Scarlett Johansson y Woody Allen le proponía celebrarlo yendo a cenar: "¿Te gustan los BigMac?".
Con Pé y Bardem quizá sí puede hacer eso, invitarles a unos BigMac. Aunque, claro, si Bardem llega a ganar un Oscar habrá qué ver qué piensa alguien que no quería ver el cine americano ni en pintura.
Yo también espero el regreso del auténtico Woody Allen.

Wtrolks dijo...

Yo lo que espero, en cambio, es el fin del Clan Bardem, del canon del demonio y de la SGAE (Ramoncín incluído). He diho.